Muerte y trapos de cocina bajo un rayo de sol

Els Pets, el veterano grupo catalán de pop rock, ha sacado nuevo disco.¡Por fin! Llevaba tres años esperando degustar nuevas canciones de los chicos de Constantí; con qué ganas le puse las manos encima en la tienda…

Se llama “Fràgil” y contiene 12 canciones. Viene en un envoltorio de cartón de estos que están tan de moda hoy en día, pero se les perdona porque el diseño es bastante bonito, muy austero. El libreto contiene, como viene siendo habitual, las letras y unas cuantas fotos de acompañamiento. Pero solo una es del trío. Son los de siempre: ropa llamativa, porte burlón, noto que se han hecho mayores.

Y me da miedo. ¿De qué irán las canciones? ¿De recuerdos agradables? ¿De paternidad y estabilidad? Es algo con lo que pocos de los seguidores del grupo se sentirían identificados, aún no. Pero, sorprendentemente, la gran mayoría de las canciones van  de parejas que ya no lo son, de roturas a superar. Y se superan. Porque esa fue mi primera impresión, luego me di cuenta de como todos esos protagonistas conseguían seguir adelante. Así que es un disco mucho más vital de lo que parece la primera vez que lo escuchas. La verdad es que me ha costado varios intentos llegar a apreciarlo, al principio me pareció todo muy igual. Por eso llegué sorprendida a la pista 8, la de “El poble sota el barret de fum”, una canción con tintes latinos que, acerté, es de Joan Reig. Luego me dejé llevar por la alegría de “Millor”, parecía como si la vieja  “Cançó d’amor desesperada” se hubiese cruzado con un rayo de sol y algún acorde de Mancini. Y la muerte, ¿la muerte? Un mal menor a juzgar por la canción que cierra el trabajo.

Qué magnífica cara B. ¿Y las otras? Las escucho de nuevo, y otra vez… Y sonrío. Sí, son ellos, en su línea desde que “Sol” dejó atrás el piano eléctrico y la fiesta gamberra por un tono más maduro y letras que de tan sencillas y cuotidianas son una maravilla. Y como esta es mi primera crítica discográfica, me permito reflexiones triviales como que, con eso de contar historias llenas de detalles sobre otra gente, Gavaldà me recuerda un poco a Paul McCartney. Y es que aunque intenten escribir un disco triste, transpiran optimismo por todas partes.

Os pondría la foto de algún concierto, pero aún no he tenido ocasión de ir. Así que me he sacado una foto en la terraza, ahí entre los cactus y las plantas crasas, mientras saboreaba el disco y la mañana a partes iguales.

Ubicación: Barcelona, Catalonia, Spain.

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